La tradición tiene su origen en Bajo La Paz, distrito de Piedades Norte, donde una señora conocida como doña María Isabel preparaba melcochitas, en el trapiche familiar, para regalar a niños y niñas.
El 7 de diciembre, como pago de una promesa que debía por un favor que le concedió la Virgen Purísima, doña María Isabel y su familia trasladaron la costumbre a la ciudad y otras mujeres, llamadas “María”, se sumaron a la dulce manera de agradecer a la Virgen sus favores.
“Muchas de esas familias acompañaban esta entrega de las melcochas de María, con atronadoras bombetas que interrumpían la quietud de la noche, y avisaban a la gente que era la víspera de la Purísima”Rita Arias


